La disforia de género es el sufrimiento emocional que pueden sentir las personas cuando su identidad de género difiere del sexo que se les asignó al nacer.
Algunas personas transgénero y de género diverso tienen disforia de género en algún momento de sus vidas. Otras se sienten a gusto con su cuerpo y su identidad de
género, y no sufren este malestar psicológico.
En los niños se manifiesta por algunos de los siguientes síntomas:
- deseos e insistencia en que uno es del otro sexo
- preferencia e insistencia por llevar la ropa típica del otro sexo
- preferencias marcadas por el rol del otro sexo y por compañeros del otro sexo
En adolescentes y adultos la alteración se manifiesta
por:
- el deseo de vivir y ser aceptado por la sociedad como un miembro del sexo opuesto
- convicción de experimentar las reacciones y las sensaciones típicas del otro sexo
- pensamientos de que se ha nacido con el sexo equivocado
- inadecuación al rol al que pertenece su propio sexo
- sentimientos de malestar o desacuerdo con el propio sexo anatómico
- deseos de someterse a tratamientos hormonales y quirúrgicos para hacer que el cuerpo se parezca lo máximo posible al del sexo con el que
la persona se identifica.