Las parafilias se refieren a trastornos, que incluyen preferencias sexuales desacostumbradas que provocan un malestar o discapacidad significativos, o que implican a niños o a adultos a pesar suyo.
En las parafilias, las preferencias sexuales desacostumbradas que generan malestar significativo a la persona que las padece, deben estar presentes al menos durante un periodo de seis meses.
El exhibicionismo consiste en una serie de fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican la exposición de los propios genitales a un extraño que no lo espera.
En el fetichismo, las fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos están ligados al uso de objetos no animados (p. ej., ropa interior femenina).
Los fetiches no deben ser únicamente artículos de vestir femeninos como los utilizados para transvestirse (fetichismo transvestista) o aparatos diseñados con el propósito de estimular los genitales (p. ej., vibrador).
En el frotteurismo las fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes e impulsos sexuales o comportamientos se hallan ligados al hecho de tocar y rozar una persona en contra de su voluntad
En el masoquismo sexual la persona muestra preferencia por actividades sexuales que implican ser receptor (de forma real o simulada) de humillaciones, exclavitud, o cualquier otra forma de sufrimiento.
El sadismo sexual consiste en fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican actos (reales, no simulados) en los que el sufrimiento psicológico o físico (incluyendo la humillación) de la víctima es sexualmente excitante para el individuo.
El fetichismo trasvestista es una parafilia que afecta únicamente a hombres heterosexuales. Se trata de fantasías recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que implican el acto de transvestirse.
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