¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad afecta tanto a la mente como al cuerpo. Al hablar de ella nos referimos a sentimientos y sensaciones como el miedo, la aprehensión, a estar crispado, preocupado, etc. Se relaciona también con síntomas corporales, con sensaciones tales como la tensión muscular, el temblor, la sudoración, la respiración agitada, nudos en el estómago, diarrea, dolor de pecho, dolor de cabeza, palpitaciones, etc.
La ansiedad es una reacción normal y sana, pero, ¿cuándo se convierte en un problema?.
Todas las personas experimentan ansiedad en situaciones de peligro, en situaciones delicadas de preocupación. Esa aceleración y sensaciones a los que nos referíamos antes, peden suponer una ventaja en estos momentos. Indica que estamos preparados para la acción y dispuestos a reaccionar rápidamente. Niveles moderados de ansiedad pueden mejorar nuestra actuación en momentos difíciles. Por ejemplo, un cierto nivel de nerviosismo ante un examen nos prepara para estar más atentos, más concentrados y motivados para hacerlo bien, para rendir a un mejor nivel.
Pero la ansiedad se convierte en un problema cuando aparece en momentos en los que no hay un peligro real, o persiste incluso después de que la situación de estrés ha desaparecido. Si sentimos ese nivel de aceleración en momentos en los que no hay que entrar en acción, resulta desagradable. En ese momento la ansiedad empieza a interferir en la vida cotidiana causando un nivel de malestar significativo.
Los trastornos de ansiedad son un grupo de problemas psicológicos que tienen en común, como principal síntoma, un alto nivel de ansiedad. (Arriba)
La persona con trastorno de ansiedad generalizada, sufre una ansiedad y preocupación excesivas sobre un gran número de actividades o acontecimientos, resultándole imposible librarse de esta preocupación. Por este motivo, se siente inquieto, impaciente, se fatiga fácilmente, tiene dificultades para concentrarse, se muestra irritable, siente tensión muscular y alteraciones del sueño.
La fobia específica consiste en un miedo excesivo e irracional ante situaciones u objetos específicos que no son realmente peligrosos, lo que provoca intensos síntomas de ansiedad y suele dar lugar a conductas de evitación.
Las fobias deben diferenciarse de los miedos normales y realistas a las situaciones peligrosas, que no son excesivos ni poco razonables. La principal diferencia entre los dos, radica en que en las fobias, el malestar causado por el miedo es significativo y provoca deterioro.
Los trastornos de ansiedad son uno de los grupos de trastornos, más frecuentes entre la población.
Se trata de trastornos muy bien definidos, con una sintomatología muy clara y para los que se cuenta con tratamientos muy efectivos. Es por eso, por lo que en ABRA Psicólogos Bilbao, consideramos muy importante realizar una evaluación exhaustiva y detallada de cada caso. Un diagnóstico acertado es indispensable para poder aplicar el tratamiento más adecuado y eficaz.
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