La terapia cognitivo-conductual (hoy en día denominada también terapia cognitiva) trata de resolver los problemas y el sufrimiento psicológico, basándose en la relación entre sentimientos, pensamientos y conductas.
Sabemos que la mayoría de los problemas psicológicos, están provocados por una serie de pensamientos negativos, que aparecen de
forma automática en nuestra mente. La terapia cognitivo-conductual nos enseña a identificar este tipo de pensamientos negativos, y a cambiarlos por otros pensamientos racionales, que se ajusten a la
realidad. Así, podemos modificar también, los esquemas de funcionamiento mental disfuncionales, mejorando nuestro estado de ánimo y proporcionándonos estrategias adecuadas, para afrontar el
futuro, de una forma realista y adaptativa.
La terapia cognitivo-conductual es el tratamiento psicológico, que hoy en día, está provocando los mejores resultados a la hora de enfrentarnos a un trastorno o un problema psicológico. Es por eso, que en ABRA Psicólogos Bilbao, trabajamos con este tipo de tratamiento.
Se trata de una terapia que aborda los problemas de una persona desde dos puntos de vista: lo cognitivo y lo conductual, es decir, lo que una persona piensa y lo que una persona hace.
Es fundamental empezar diciendo, que las personas funcionamos mediante un complejo esquema donde aquello que pensamos, sentimos y la manera de comportarnos interactúan constantemente entre sí.
Desde esta perspectiva, entendemos que el cambio en cualquiera de los factores que intervienen (pensamiento, emoción y conducta), provocarán alguna modificación en los otros dos.
El pensamiento es el determinante más importante. La causa de nuestras emociones no son los hechos que ocurren. Evidentemente cuando nos ocurre algo, surge una emoción, pero no es tanto por el hecho en sí, sino por la interpretación que hacemos de esa situación. Son por tanto nuestras percepciones y evaluaciones las que influyen directamente en nuestra respuesta emocional. Así construimos nuestro propio mundo, con nuestras creencias, que determinarán en definitiva, nuestras emociones y por consiguiente, nuestras conductas.
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