Entendemos “desobediencia” como la “negativa a iniciar o completar una orden realizada por otra persona en un plazo determinado de tiempo (5 a 20 segundos)”, pero también, puede consistir en el no cumplimiento de unas normas establecidas y que no se indican cada vez que requieran ser cumplidas.
Algunos episodios de desobediencia se pueden entender como parte normal del desarrollo del niño a ciertas edades. Para establecer el límite entre normalidad y patología, deben tenerse en cuenta la frecuencia de conductas y su gravedad.
En ABRA psicólogos Bilbao, vemos como motivo de consulta frecuente, cómo tratar a
un niño desobediente. Nuestro trabajo aparte de explorar las circunstancias que provocan y mantienen las conductas no deseadas, la situación familiar y el estado psicológico del niño, consiste en
proporcionar una serie de pautas a los padres, para manejar y extinguir las conductas de desobediencia.
Es el niño que “siempre dice que no”.
El negativismo es un tipo de conducta que se mantiene porque el niño consigue llamar la atención, y además ha aprendido, que negándose a obedecer o colaborar, se libra de hacer actividades que no le gustan. Aprende a ser más perseverante que los adultos en sus negativas (negativismo) para salirse con la suya. Como la mayoría de las veces lo consigue, este hecho refuerza su conducta negativista y el problema perdura en el tiempo.
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