Durante los tres primeros meses, es frecuente que el bebé sufra frecuentes interrupciones nocturnas, pero poco a poco se irá
estabilizando su ciclo de sueño, sin que esto constituya ningún problema.
El trastorno como tal, aparecerá cuando el bebé duerma períodos de corta duración, seguido de despertares frecuentes y con lloros. Además
del sufrimiento para el pequeño, la vida familiar se verá alterada de forma considerable.
Problemas a la hora de acostarse

Los niños describen varios motivos por los que les cuesta irse a la cama, y por lo que muestran distintos tipos de
resistencia.
Tienen miedo a la oscuridad, miedo a no despertarse a la mañana siguiente, no quieren quedarse solos,
tienen necesidad de atención y compañía de sus padres…. Siempre recurren a excusas y a conductas manipuladoras para conseguir retrasar la hora de irse a dormir. Por todos los medios tratarán de
alargar ese momento y conseguirán que se les preste más atención, retrasando así la angustia que les produce separarse de sus padres.
Es fundamental por ello, atajar este comportamiento manipulativo antes de que se produzca. La clave está en establecer un plan
de acción, en el que no cedamos a sus llamadas de atención en el momento de irse a la cama. Y para ello, es importante, tener presentes algunas recomendaciones:
- Decidir la hora precisa en la que el niño debe acostarse.
- Acordar rituales que den seguridad al niño en los momentos previos a tener que irse a la cama: leer un cuento, coger un muñeco preferido…
Intentaremos mentalizar al niño repitiendo cada día las mismas pautas antes de dormir.
- Evitar actividades o juegos demasiado activos en los momentos previos a acostarse.
- Se pueden, en algunos casos, ofrecer pequeñas recompensas al final de la semana, por haber cumplido los objetivos de la
semana.
Despertarse a medianoche
No podemos considerar que este comportamiento es un problema, si no se convierte en un hábito. Despertarse de manera ocasional,
a medianoche, es bastante frecuente y no constituye un problema en sí mismo.
Si el bebé se despierta porque tiene hambre, le duele algo o se ha hecho pis, no podemos ignorarlo y tendremos que proceder de
una manera eficiente.
Sin embargo si tu hijo ya no es un bebé y se despierta por la noche, podemos ayudarte. Algunos padres acuden a nosotros por
este motivo. En estos casos, tenemos que explorar e indagar en qué motivos provocan esas interrupciones del sueño, para establecer un programa que nos ayude a restablecer de nuevo un descanso
adecuado.
Sonambulismo
El niño con problemas de sonambulismo, se levanta de la cama y deambula por la
casa sin estar despierto. La explicación más plausible es que los mecanismos que se encargan de la relajación y la inmovilidad, que se produce normalmente en las etapas del sueño, no
actúan.
Generalmente, es un problema que remite espontáneamente y al que no hay que dar excesiva importancia. Si este problema, le
causa un malestar significativo al niño o adolescente, perdura en el tiempo o corre algún riesgo, existe la posibilidad de tratamiento tanto médico como psicológico.
Insomnio
En ABRA Psicólogos
Bilbao, el insomnio es uno de los motivos más frecuentes por los que los niños acuden acuden a
consulta.
Podemos decir, que a partir de los meses de edad si un niño necesita más de 45 minutos para quedarse dormido, al menos dos
veces por semana, o si se despierta por la noche y no puede quedarse dormido otra vez, una vez por semana, padece insomnio.
El insomnio infantil puede deberse a varias causas: hábitos incorrectos,
causas psicológicas, alergia a ciertos alimentos, causas psicofisiológicas o a la alteración de mecanismos neurológicos.
Es importante valorar los motivos y circunstancias que puedan estar influyendo en el insomnio, y establecer un programa de
tratamiento individualizado para cada niño o adolescente.
Insomnio en el adolescente: Ver insomnio en el adulto