Según las clasificaciones internacionales CIE-10 (clasificación europea) y DSM-V (clasificación americana) para el diagnóstico de Trastornos mentales, existen más de trescientos.
En muchos de ellos se producen síntomas depresivos y probablemente, por este motivo, se ha desvirtuado tanto el término “depresión” y hoy
en día se utiliza para denominar cualquier estado de ánimo negativo. Sin embargo, según estas clasificaciones internacionales, la depresión se incluye en el grupo de trastornos del estado de ánimo o
afectivos.
Trastorno depresivo mayor

El trastorno depresivo mayor se caracteriza por la presencia de un estado de ánimo depresivo o por la pérdida de interés o de
la capacidad de experimentar placer, acompañada de cuatro de los siguientes síntomas, que deben estar presentes durante dos semanas:
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Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso, o pérdida o aumento de apetito casi cada día.
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Insomnio o exceso de sueño casi cada día.
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Agitación o enlentecimiento motores casi cada día.
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Fatiga o pérdida de energía casi cada día.
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Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día.
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Disminución en la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día.
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Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida recurrente, sin plan, o con plan para hacerlo, o con tentativa.
Los síntomas descritos provocan un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes
de la vida de la persona.
No hablaremos de trastorno depresivo mayor, si estos síntomas forman parte de un episodio afectivo mixto (trastorno
bipolar), son provocados por los efectos directos de una sustancia (droga o medicamento), enfermedad médica (hipotiroidismo), duelo, episodio psicótico o
incapacidad funcional.
Trastorno distímico o distimia
El trastorno distímico es un trastorno afectivo menos grave que el trastorno depresivo mayor, pero es precisamente esta diferencia de intensidad en sus síntomas, lo que
hace que en muchas ocasiones, la distimia se confunda con un problema de carácter o “mal humor”.
Se caracteriza por un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, la mayoría de los días, durante al menos dos años.
En niños y
adolescentes, el estado de ánimo puede ser irritable y la duración de un año.
Los síntomas típicos cuando la persona está deprimida suelen ser dos o más de los siguientes:
- Pérdida o aumento de energía.
- Insomnio o hipersomnio.
- Falta de energía o fatiga.
- Baja autoestima.
- Dificultades para concentrarse o tomar decisiones.
- Sentimientos de desesperanza.
Estos síntomas no se explican mejor por otro tipo de enfermedad, ni como consecuencia de los efectos de una
sustancia.
Con frecuencia el trastorno distímico o distimia pasa desapercibido y confundido con un problema de carácter, lo que hace que
pueda llegar a cronificarse, si no se trata, e incluso se puede complicar y desembocar en un trastorno
depresivo mayor. Por eso, cuando se aprecia en una persona que “no es como antes”, “está siempre irritado/a” o amargado/a”, “se ha vuelto muy puntilloso/a y
criticón/a..” y ésto ocurre desde hace al menos dos años, puede padecer un trastorno distímico o distimia. (Arriba)
TRATAMIENTO DE LOS TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO
Dado que al menos el 12% de la población adulta ha presentado o presentará en un futuro un episodio
depresivo lo suficientemente significativo clínicamente como para requerir tratamiento, parece necesario emplear un tipo de psicoterapia eficaz para este tipo de pacientes ya que hay un gran grupo de
ellos para los que no está indicado el tratamiento farmacológico (antidepresivos).
Si tenemos en cuenta la evidencia científica de los últimos años, la terapia cognitivo conductual ha demostrado ser una alternativa más eficaz que los psicofármacos para el tratamiento de la mayoría de casos de depresión y de ansiedad.